La mayoría de los padres nos preocupamos del desarrollo de nuestros niños. Nos preguntamos si nuestro niño aprende suficientemente rápido, si hay algún aspecto donde nuestro hijo no está al nivel de los demás o si hay algo que estemos haciendo incorrectamente. Sin embargo, lo primero y más importante que debemos tener en cuenta siempre es que cada niño es un mundo y su evolución como persona es diferente a la del resto de niños.
Esta presión que nos ponemos para que nuestros hijos sepan “lo que les corresponde” a su edad no es positiva, pues es una presión que se transmite al niño, sin estar preparado. La realidad es que la infancia no debería ser una carrera, y deberíamos quitarnos de encima esta cultura competitiva en la que estamos sumergidos.
Entonces, ¿Qué es lo que debería saber un niño de 4 años?
- Debe saber que es querido, incondicionalmente y por completo.
- Debe saber que está a salvo, que su familia siempre lo va a apoyar, que puede experimentar y que tiene derecho a equivocarse.
- Debe saber que puede reír, que puede hacer el gamberro, que puede utilizar su imaginación libremente.
- Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a disfrutar un cuento, o a jugar en el barro.
¿Y qué tienen que saber los padres?
- Necesitan saber que cada niño es un mundo y evoluciona como persona a su ritmo, y que un aspecto donde el niño va por detrás, no un retraso del niño, ni un fracaso de los padres.
- Ser el niño más listo o más estudioso de la clase no siempre es sinónimo de felicidad, deja al niño trazar su propio camino, con nuestro soporte. Dejemos atrás obsesiones competitivas.
- El mejor estímulo para los niños es compartir tiempo con ellos, pasar tiempo juntos, jugando, corriendo o leyendo (como ya comentamos en este post sobre el fomento de la lectura). Que crezcan rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y libertad para explorarlos. Ser compañeros de viaje, pues la mejor manera de aprender es experimentando.
Finalmente, ¿Qué saben normalmente los niños de 4 años?
Durante esta época de la infancia (pre-escolar) los niños están ansiosos por aprender y experimentar de todo. A esta edad corren, saltan, lanzan la pelota con las manos, y comienzan a tener más control sobre todo su cuerpo y a experimentar acciones con más precisión, como abrocharse las cremalleras o abrocharse un botón.
Emocionalmente, es la fase de los amigos imaginarios, necesitan sentirse importantes y estimados. Disfrutan pretendiendo ser adultos importantes como mamá, papá, el doctor, el cartero o el policía.
Intelectualmente hablando, a esta edad los niños hacen muchas preguntas “¿Cómo?”, “¿Por qué?”. A esta edad entienden conceptos básicos tales como números, tamaño, peso, color, textura, distancia y tiempo. Están en pleno desarrollo de su capacidad de razonar.
En conclusión, los niños aprenden lo que tienen alrededor, y la idea de que todos deben saber esas listas de cosas a una edad concreta es una tontería. Aun así, si queremos que las aprenda, lo que tenemos que hacer es introducirlas en la vida normal, jugar con ellas, y las absorberá de manera natural.

makarena contreras
bueno mi ijo creo que esya gdjhdn